Sale agua debajo del fregadero: de dónde viene y qué hacer
Un charco debajo del fregadero no siempre es el mismo problema. Te contamos cómo saber de dónde viene el agua y qué puedes arreglar tú mismo antes de llamar.
Lo primero: cierra la llave de paso que hay debajo del fregadero, no la general de la casa, salvo que no la encuentres. Pon un cubo o un barreño donde gotea, seca el suelo del mueble con trapos y, si hay un enchufe o un alargador cerca del agua, desenchúfalo antes de tocar nada más. Con esto frenas el daño mientras averiguas de dónde viene.
¿De dónde sale realmente el agua?
Debajo del fregadero hay varios puntos que fallan con frecuencia, y cada uno se arregla de forma distinta. No es lo mismo un racón flojo que una tubería rajada.
- El sifón: la pieza curva de plástico o metal bajo el desagüe. Se afloja con el uso o se resquebraja si es viejo.
- Los flexos del grifo: los tubitos que llevan el agua fría y caliente al grifo. Se desgastan por dentro y gotean en la rosca.
- La manguera del lavavajillas o la lavadora, si entran por ahí: mangueras de goma que con los años pierden flexibilidad.
- La tubería rígida de bajada, la que va empotrada en la pared o baja hasta el suelo: si esta gotea, el problema es más serio.
- La junta del triturador de basura o del desagüe doble, si tienes fregadero de dos senos.
Cómo localizar el origen sin desmontar todo el mueble
- Saca lo que haya en el mueble y seca bien toda la superficie, incluida la parte trasera.
- Coloca papel de cocina seco debajo de cada pieza: sifón, flexos, mangueras.
- Abre despacio la llave de paso y deja correr el grifo unos segundos.
- Observa qué papel se moja primero. Ese es el punto exacto de la fuga, no hace falta adivinar.
- Si gotea solo al abrir el grifo, es casi seguro el sifón o los flexos. Si gotea aunque el grifo esté cerrado, sospecha de la tubería de entrada.
Lo que puedes arreglar tú mismo
Si el goteo viene del sifón, prueba primero a apretarlo a mano, girando la rosca en el sentido de las agujas del reloj. Muchas veces basta con eso. Si sigue goteando, revisa la junta de goma del interior: si está agrietada o aplastada, cámbiala por una nueva, es una pieza barata que venden suelta en cualquier ferretería. Con los flexos pasa algo parecido: aprieta la tuerca con una llave inglesa sin pasarte de fuerza, y si el flexo tiene más de ocho o diez años, mejor sustitúyelo entero, cuestan poco y evitas sorpresas. Si es la manguera del lavavajillas, comprueba la abrazadera que la sujeta al racor; a veces solo se ha descolocado.
Para estos arreglos pequeños no necesitas cortar el agua de toda la casa, con la llave de paso del propio mueble suele bastar. Tienes más detalle sobre cómo actuar en una fuga de agua mientras decides si lo resuelves tú o llamas.
Cuándo ya no es cosa de bricolaje
Si después de apretar y cambiar juntas el agua sigue saliendo, o si ves que la fuga viene de la tubería rígida y no de una pieza de recambio, para ahí. Una tubería que gotea por un punto puede estar agrietada por dentro en más zonas, y seguir apretando o forzando solo la empeora. Es el momento de pensar en una rotura de tubería real, no en un racor suelto.
- El agua sale con fuerza o a presión, no gotea despacio.
- La tubería rígida está oxidada, abombada o se nota blanda al tacto.
- Hay humedad en el techo del vecino de abajo.
- Has cerrado la llave de paso del mueble y el agua sigue saliendo igual.
En cualquiera de estos casos, cierra el agua general de la casa si no lo has hecho ya y no esperes a ver si "se seca solo". Un fontanero puede localizar el punto exacto sin levantar azulejos ni romper el mueble de más.
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